jueves, 1 de marzo de 2012

NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS, URBIZU


No habrá paz para los malvados es la última película de Urbizu y que fue la gran triunfadora de los Goyas. He de decir que esperaba mucho más de la película, tanto por su director ("La vida mancha", "La caja 507"), como por la temática, la idea de hacer un película de cine negro me parecía una buena ocasión para revindicar otras formas de hacer cine distintas de las que nos tiene acostumbrados el cine patrio. La película narra el descenso a los infiernos de un policía , Santos Trinidad, que se ve envuelto en una trifulca donde asesina a unos colombianos que aparentemente resultan ser traficantes de droga. Trinidad tiene la mala fortuna de que uno de ellos sobrevive y esto logicamente obliga al policia a perseguirlo para acabar con un hipotético testigo incriminatorio. Al mismo tiempo se desarrolla una investigación policial que dará nuevas perspectivas insospechadas a la historia. La historia perfectamente la podría haber escrito el literato por antonomasia del film noir contemporáneo James Ellroy algunas de cuyas novelas han sido trasladadas al cine ("LA confidential" "Cop").

Hasta aquí todo perfecto, incluso criticos tan inmisericordes con productos banales, como Carlos Boyero hablaban maravillas del último producto de Urbizu. Sin embargo tengo que admitir que después de verla me he quedado un tanto frío. Por un lado la interpretación tan sobría y contenida de Coronado y tan poco dada a trasmitir más matices del personaje , no me parece tan digna de elogio. Uno se queda después de ver la película con la sensación de que el personaje de Santos Trinidad carece de profundidad psicológica, o al menos está no se trasluce del guión. Es pura pose, llena de clichés sobre el anti-héroe y el policia corrupto pero no nos deja vislumbrar nada de su drama interior, lo intuímos tan solo.

Los secundarios, tanto Artero como Rodolfo Sancho están más bien discretos, no explotan las posibilidades que ofrecían sus personajes. Buscando un paralelismo con por ejemplo "Grupo Salvaje de Pekinpah" (un western bastante negro), se podía haber jugado con la relación entre Trinidad y Levin un poco más, como la relación que en el filme de pekinpah se establece entre Thorton yPike, un hombre de la ley que persigue a un outlaw al que en el fondo admira. En cambio en la película de Urbizu, Levin no pasa de ser un gris funcionario policial que ni pincha ni corta, ni trasmite emoción alguna hacia el que se supone fue su antiguo compañero en la escuela de policia.

La jueza de instrucción, Helena Miquel, está muy sobria y contenida. Si se tratase de una jueza americana diríamos que es un personaje plano y sin matices pero como estamos en españa, los jueces son lo que son, seres grises y sin imaginación, puras máquinas silogísticas de aplicar leyes.

El guión de Mikel Gatzambide promete mucho al principio cuando nos presenta a Santos Trinidad como un policia aparentemente corrupto , con un pasado oscuro y que se odia profundamente a si mismo. Sin embargo, a medida que la película avanza la trama se hace más confusa y se diluye en subtramas en las que no profundiza como la corrupción policial a lo 11 M, el terrorismo islamista, la camaradería dentro del cuerpo de la policia nacional etc...

La película funciona más en lo visual que en lo narrativo, con dos escenas muy impactantes y que serían muy del gusto de Pekinpah, están llenas de violencia pero esta es muy poética, sobre toda la escena final que es lo mejor de la película y que casa mucho con esa aura de antihéroe con la que se nos pretende mostrar el personaje de Trinidad.

La fotografía es bastante limpia y sólo se ve alterada por la manía de Urbizu de desenfocar aquellos aspectos del cuadro que él cree que no son narrativamente significativos en vez de dejar lugar a la inteligencia del espectador para que sea éste el que ate los cabos por si mismo. Esto contribuye a restar agilidad a la película desde mi punto de vista.

Otro aspecto que debería mejorarse en ésta y otras películas españolas actuales es la dicción de los actores españoles que deja mucho que desear, esto se ve claramente cuando se compara con la dicción de los colombianos que aparecen en la película. Tampoco parece que se haya mezclado bien pues los sonidos ambiente tienden a ahogar las voces y esto contribuye a ensombrecer los diálogos.

En resumen, se trata de un película entretenida y diferente a lo que es habitual en el cine español pero dista mucho de esa genialidad que algún crítico ha visto en ella. Por su puesto es sólo mi opinión que como todo en este mundo es falible y perfectible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario